Gastón Sanz, un joven de 32 años y a punto de recibirse de abogado, desapareció el 20 de febrero de 2022 tras un mensaje preocupante a su madre. Ese día, le confesó que estaba estresado y necesitaba despejarse, por lo que decidió ir al río Castellanos. A pesar de prometerle que regresaría, nunca volvió.
Sanz, quien sufría de trastorno bipolar y estaba bajo tratamiento médico, había sido uno de los primeros focos en las investigaciones, que inicialmente consideraron su condición mental como una posible causa de su desaparición. Sin embargo, a lo largo de los meses, las autoridades no encontraron pistas concretas.
Este diciembre, por pedido del fiscal Daniel Alejandro Escalante, se reactivó la búsqueda con una nueva comisión policial que se dirigió a la zona de Lesser, pero, nuevamente, el operativo no arrojó resultados. La incertidumbre sobre su paradero sigue siendo un misterio, mientras familiares y amigos mantienen viva la esperanza de obtener respuestas.
