Hace exactamente 13 años, el crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni sacudió la tranquilidad de la Quebrada de San Lorenzo en Salta. Sus cuerpos fueron encontrados el 29 de julio de 2011, víctimas de golpes, abusos y disparos, un suceso que resonó internacionalmente por la brutalidad y la tragedia que implicó.
Jean-Michel Bouvier, padre de Cassandre, ha emitido un emotivo comunicado con motivo de este aniversario, renovando su pedido de justicia que hasta ahora parece eludir a las autoridades locales. En palabras recogidas por el periodista francés Jean-Charles Chatard, Bouvier lamentó la falta de avances significativos en la investigación y cuestionó duramente la transparencia del sistema judicial salteño.
«Todos los ciudadanos no son tratados igual ante la ley», afirmó Bouvier en su declaración pública, destacando la persistente falta de respuestas sobre las circunstancias exactas del crimen y la identidad de los verdaderos responsables, que la justicia local parece incapaz de detener.
La carta de Bouvier también subraya la necesidad urgente de que el caso no quede impune, llamando a las autoridades a reabrir las investigaciones y a asegurar que se respete la verdad y la dignidad de las víctimas. Además, anunció su intención de viajar a Salta en septiembre, después de reprogramar su visita debido a problemas de salud, para reunirse con las autoridades nacionales en Buenos Aires y exigir un nuevo impulso en la búsqueda de justicia.
El comunicado también incluyó un llamado específico al Ministerio Público Fiscal y al jefe de fiscales Pedro Castiella, instándolos a asumir sus responsabilidades y a actuar con determinación en este caso que ha conmovido a ambos lados del Atlántico.
Este trágico capítulo sigue siendo un recordatorio angustioso de la necesidad de un sistema judicial que garantice la verdad y la justicia para todas las víctimas, sin importar su origen o nacionalidad.
